Situando Caminha en el mapa y en la historia

Caminha limita al norte con el río Miño, al este con Vila Nova de Cerveira, al sur con Viana do Castelo y al oeste con el Atlántico. Esta situación estratégica ha tenido su repercusión a lo largo de la historia y hoy en día también le aporta consecuencias.

Placa que recuerda las batallas de la invasión francesa situadas en la desembocadura del río Miño, en la playa de Caminha.

Fotografías de Lele Sorribas. 2010
Históricamente hablando, la frontera con España por el Miño ha sido motivo de disputas entre España y Portugal. Desde 1906 se dibuja una línea imaginaria por el centro del río, pero la configuración de la cuenca ha variado por la construcción de presas y por las excavaciones periódicas para permitir la navegación del ferry entre Caminha y A Guarda.
Debido a esta posición de costa, marina y fluvial, fronteriza desde la época romana Caminha ha sido punto estratégico de defensa. En la época romana la villa de Caminha fue fortificada. Su puerto fue de gran importancia por el paso de comerciantes de metales y por la pesca hasta el siglo XVI. En el siglo XVII se realizaron construcciones de defensa exterior. Durante la segunda invasión francesa en el siglo XIX Caminha se mantuvo fuerte e impidió que las tropas francesas tomasen la ciudad.
Las islas del río Miño, pequeñas islas, han sido el gran problema de la disputa de la frontera entre España y Portugal. Algunas de ellas se han destinado a la agricultura y el ganado, otras son atracción turística porque en ellas se construyeron fortificaciones de defensa contra los ataques piratas y las invasiones extranjeras.
En la pequeña isla de Ínsua, situada a 200 metros de la costa frente a la playa de Moledo, se conserva una fortaleza militar. La fortaleza de Nossa Senhora da Ínsua fue mandada construir para defenderse de los continuos ataques durante las guerras con España y los frecuentes saqueos de piratas al Convento y a la Iglesia existentes ya en la isla.
Después de estas revueltas, cuando el puerto dejó de ser importante y la guerra ya no era habitual, Caminha entró en un modo de vida más tranquilo que posteriormente, a mediados del siglo XX, fue alterado por la llegada del Turismo.
El turismo en Caminha tiene varias formas, está el turismo de veraneo que se deja caer en las zonas de playa: Moledo y Vila Praia de Âncora. Y el turismo de excursionistas que visitan Caminha para ver una bonita villa histórica o para encontrar productos y gangas en sus ferias y mercadillos.
Lo más complicado cuando una pequeña población se nutre básicamente del turismo es mantener una identidad cultural propia, ya que esta se suele adaptar a los requerimientos del visitante y acaba por diluirse con la identidad del lugar.
Sin embargo, en Caminha esta identidad cultural se ha cultivado mucho, sobre todo a través de iniciativas individuales y de asociaciones. Entre otras cosas es de destacar el papel del periodismo local que ha contribuido a mantener una buena base documentaria. También se conservan colecciones de arte recopiladas por particulares.
Puede ser debido a esa búsqueda de mantenimiento de la identidad propia que Caminha ha sido, y es, muy prolífica en el aparecimiento de iniciativas de dinamización cultural y recreativa: Entre las iniciativas existentes: Feria Medieval, el Festival Internacional de Cometas en Moledo, los clubes deportivos, las bandas de música, las agrupaciones musicales, iniciativas teatrales, ferias de lectura y fiestas gastronómicas.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s