Serushiô, el blues y hay que hacer algo

 

Maleta de Serushiô en la Sala Contrabajo.
LeleSorribas2012
Hay conciertos con efecto “como en casa”, son conciertos en los que la separación entre los artistas, la música y el público es prácticamente indistinguible. Serushiô, dúo portugués de blues, jazz y rock, ofreció el pasado viernes 23 de noviembre un concierto con este efecto en la sala El Contrabajo de Vigo, lugar en el que de por sí es fácil sentirse como en casa.
La disposición de la sala tal vez no sea la más amable para conciertos, pero han conseguido dotar el espacio de un carácter personal que se adapta perfectamente a los momentos íntimos.
Serushiô ya había pasado por aquí hace un año, en aquel momento, Sergio, el cantante del dúo, sintió no haber podido llevar el primer disco para ofrecérselo a la gente, así que esta vez, poco antes de terminar la primera parte, recordó a los asistentes que tenía unos cidis para nosotros.
No éramos muchos en la sala, la complicidad se coló por la puerta y el arranque del concierto nos llevó hasta el corazón de Nueva Orleans (como si entrásemos en un capítulo de Tremé). Serushiô comenzó recitando una definición de Blues, guitarra de fondo y con unas palabras entresacadas de una conversación en un bar de Alan Wolf con un amigo. En la mesa de al lado, a Sergio se le metió en la cabeza como una melodía y lo incorporó a su repertorio.
Serushiô son dos, Sergio es la voz  del dúo, también toca la guitarra, y Zé es el guitarrista y también ritmista. Sergio y Zé se conocieron en los Estados Unidos, donde estudiaban música, dice Sergio que cuando oyó como tocaba Zé, le sonó a Música, con mayúsculas, sin nombres, solo a música. Lo compara a la sensación que le produce el blues, le sale de dentro pasando por encima de clichés o de frases manidas.

Un momento del concierto, ambos a la guitarra. Sergio de pie y Zé acurrucado
encima de sus cuerdas. LeleSorribas2012
Su primer disco, Sights & Scenes, tiene un sonido muy americano, la formación musical en Estados Unidos está muy presente, aunque tienen inevitablemente formas y sonidos que les vienen de su origen, portugueses de Oporto. La voz del cantante tiene el sonido grave y profundo del fadista, la posición de Zé en la guitarra es semejante a la forma recogida, aconchada, del tocador de viola. En el próximo disco, a punto de finalizarlo, tendrán alguna música con reminiscencias de Fado, encuentran paralelismos entre el blues y el fado, aunque para Sergio al Fado le falta ofrecer soluciones además de lamentos: “hay que hacer algo”.
Escenario vacío de la Sala El Contrabajo de Vigo.
LeleSorribas2012
Al terminar el repertorio, el cual organizan en función del tiempo como una única melodía con esquema literario (presentación, nudo y desenlace), ambos bajaron del escenario interesados en conocer las impresiones de la gente. Porque para ellos el concierto no termina cuando se apagan los micros, “si yo recogiera ahora los instrumentos y me fuera, me habría ido antes de terminar el concierto, me faltaría la mitad”, dice Sergio.
Tenemos aquí un grupo interesante al que seguir la pista, www.serushio.com , que se despedió de El Contrabajo con la posibilidad de repetir: “até uma próxima oportunidade”.
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